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Manejo y seguridad en la resina de poliester.

RECOMENDACIONES:
Limpieza de herramental.
Las herramientas que hemos utilizado: brochas, cepillos, espátulas, etc. Deben ser limpiadas inmediatamente con un disolvente universal, thinner, acetona, tricloroetileno, etc. Para que puedan ser empleadas en sucesivos usos, de lo contrario los restos de formulación que tengan impregnadas, endurecerán y tendremos que desecharlas. El mismo disolvente que hayamos empleado para limpiar los utensilios, nunca deberán ser añadidos a las formulaciones para rebajar su viscosidad ya que alteran las propiedades de estas hasta tal punto que pueden impedir su endurecimiento. Los utensilios, sobre todo las brochas, que han sido limpiados con estos disolventes, han de estar completamente secos antes de volver a utilizarlas. Como no existen disolventes capaces de eliminar las formulaciones ya solidificadas, una solución que nos queda es la carbonizarlas con la aplicación de calor con un soplete sin olvidar que tal operación debe hacerse en lugares muy ventilados para que se disipen los humos. Si hemos pulverizado la resina empleando pistolas, podemos limpiarlas de dos formas: se pueden introducir inmediatamente en recipientes con disolvente o pulverizar disolvente por la boquilla directamente con el fin de que se limpien los conductos interiores, posteriormente se la seca con trapos. Los recipientes utilizados generalmente han de ser de plástico (polietileno, teflón, etc.) o caucho pues es difícil que se adhiera a estos la resina. Si el recipiente fuera de metal, se puede forrar con una lámina flexible de polietileno, de baja densidad o bolsas y sacos de basura.

SALUD Y SEGURIDAD:
En este apartado, se analiza a groso modo los riesgos para la salud que conlleva la manipulación groso modo los riesgos para la salud que conlleva la manipulación de estas resinas, así como las diferentes formas e instrumentos con que contamos para poder evitarlos; para una consulta de información más completa acerca de este tema. Señalamos que siguiendo las pertinentes normas, la manipulación de estos productos es totalmente segura. Un uso descuidado conllevará accidentes innecesarios que repercutirán gravemente sobre la salud. A toda costa evitaremos que estas sustancias nocivas penetren en nuestro organismo. Deben tenerse muy en cuenta la ficha técnica del producto y las normas profesionales de la industria química. El exponerse a esta materia continuamente y sin tomar las medidas de seguridad requeridas puede llevar incluso a la muerte tal y como le sucedió al escultor detallista.

El grado de protección que la persona debe adoptar depende de:

a) El tipo de producto.

b) Toxicidad del producto.

c) Cantidad de producto.

d) Métodos de aplicación del producto.

e) Lugar, espacio donde se aplicara.

Los trabajos manuales con moldes abiertos, exponen al escultor a esos vapores, por lo que ahí que evitar a toda costa que se forme un cúmulo o neblina de vapores que generen el riesgo de explosión en el lugar de trabajo. Está demostrado que estos vapores desprendidos por las formulaciones irritan los ojos, la nariz, las vías respiratorias, los pulmones y la garganta. El nivel de concentración de partículas en el aire se mide en ppm (partes por millón en volumen).

Unas pequeñas indicaciones en este aspecto son suficientes para prevenir accidentes y harán que el trabajo en las empresas de poliester sea más cómodo. El lugar de trabajo debe estar bien ventilado. los vapores provocados por catalizadores y acelerantes pueden ser tóxicos, dañinos para el sistema respiratorio. Necesario utilizar guantes y lentes para prevenir salpicaduras al manejar los materiales, prevención de salpicaduras en la piel y daño a la mucosas. Los materiales suelen ser inflamables, es necesario la presencia de extintores y bocas contra incendio, manipular los materiales en lugares apartados del fuego.

De todas maneras habrá que tener a mano los productos necesarios para utilizar en caso de urgencia si se produjese un accidente por salpicadura de resinas o parecido. Existen algunos que mezclados con agua alivian los síntomas mientras vamos a la consulta médica.

Se requerirá esencialmente el equipo de protección normal en condiciones de ventilación suficientes. Se requerirá del equipo de protección de emergencia en el supuesto de darse condiciones desfavorables cuando la ventilación es escasa o nula. Hay que recalcar que es imprescindible tener sistemas de ventilación óptimos y potentes además del empleo de mascarillas de filtros para vapores orgánicos o cabinas de ozono para la realización de operaciones especiales. Los aparatos que utilicemos, así como sus conexiones deberán llevar protección antideflagrante. Los recipientes de resina y catalizadores han de cerrarse tan pronto no necesitemos aplicar más material. Hay que puntualizar que los vapores de estireno son más densos que el aire, por lo tanto, no se ventilará.
No obstante conviene destacar que si estos sistemas son adecuados, las concentraciones de estireno pueden superar el valor umbral actualmente admitido de 50 ppm. Según un estudio, con un molde abierto que ocupaba un área superficial de 1,3 metros cúbicos se estimaron concentraciones de: 109 ppm. Una superficie 8,3 metros cúbicos, producía 123 ppm. Otro estudio calculó 120 ppm. para una operación de cortado y pulverizado, y 86 ppm para un puesto de laminación. Sin embargo, si el sistema de ventilación está bien instalado y tiene potencia suficiente, la concentración se reduce, será vital trabajar en lugares muy ventilados, o en su defecto con un buen extractor de aires; todo ello acompañado con el uso de mascarillas con filtros para vapores orgánicos (son este tipo de vapores los que desprenden las resinas de poliéster); este medio de seguridad, consta de una máscara que lleva incorporada unos filtros .

Sabemos que los componentes de las formulaciones poliéster son tóxicos, pero los de sus agentes de curado, como los peróxidos son extremadamente reactivos y nocivos. Los síntomas de toxicidad se manifiestan a modo de irritación de los ojos, nariz, las vías respiratorias, los pulmones y la garganta. Esa toxicidad es acumulativa, es decir, nariz, las vías respiratorias, los pulmones y la garganta. Esa toxicidad es acumulativa, es decir, algunos individuos ceden al primer contacto y la peligrosidad aumenta con los siguientes por lo que, deberán ser retirados del trabajo con estos materiales.
El poliéster, una vez ha solidificado, no presenta peligro alguno en su manejo, excepto en tareas de lijado y pulido en las que se desprenden partículas que flotan en el aire y pueden penetrar en pulmones, ojos y oídos.
Según nuestro criterio, la protección personal a tomar viene determinada del tipo de labor a desarrollar, como precauciones más significativas, conviene resaltar: Manipulación de masillas poliéster: guantes de neopreno, máscara convencional. Colada de resinas en estado viscoso en el interior de pequeños moldes: guantes de neópreno, máscara con filtros orgánicos, gafas.

Labores de estratificación manual a molde abierto o pulverizando con pistola: guantes de neopreno con guantes de lana en el interior, gafas, máscara con filtros orgánicos, gafas, gorra, vestimenta específica.
Trabajo manual o mecanizado con resinas sólidas (corte, serrado, fresado, pulimento, etc.): gafas, orejeras, mascarilla convencional, cremas protectoras.
Se definen seguidamente algunos de los elementos de protección personal: Gafas herméticas de goma:
su cometido es proteger los ojos de los irritables vapores del estireno que emanan de las formulaciones poliéster y que inciden sobre la mucosa ocular.
Cuando accidentalmente, hubiese contacto directo de las formulaciones con los ojos, se deberá proceder inmediatamente a un lavado exhaustivo con abundante agua y si fuera necesario, solicitar el auxilio de un médico. No se recomienda frotar los ojos dado que existe un evidente riesgo de que diminutos trozos de fibra de vidrio con los que trabajamos penetren en ellos y causen irritaciones.

Utilización de gafas herméticas para evitar accidentales contactos de la resina con la mucosa ocular.
Guantes de neopreno: son más resistentes y duraderos que los realizados en látex. Han de poseer un interior seco y han de estar en perfectas condiciones, careciendo de roturas y agujeros.

Cremas limpiadoras adecuadas, su uso deberá ser evaluado por el médico de cabecera. Uso y manejo de catalizadores, acelerantes y disolventes.
Nunca fumar, ni beber, ni comer tanto cuando se trabaja con estos materiales como cuando se penetra en sus lugares de almacenamiento para evitar que algún rastro de resina o endurecedor pueda entrar en el organismo.
Todos estos elementos obligatoriamente han de estar contenidos en sus respectivos recipientes, bien cerrados, con sus etiquetas identificativas, y lejos del alcance de niños o animales. Procuraremos evitar excedernos en la cantidad de catalizador, pues la reacción química provocada será más agresiva: la pieza puede agrietarse e incluso a niveles más altos puede llegar a prenderse fuego. En cuanto a los peróxidos, decimos que son elementos muy sensibles, por lo tanto estará prohibido terminantemente fumar cerca de un recipiente de peróxido así como exponerlo a la incidencia directa de los rayos del sol o a las fuentes de calor o chispas.
Hay que resaltar que tanto las resinas en su estado viscoso, como sus catalizadores y acelerantes, pueden provocar reacciones cutáneas o quemaduras si accidentalmente entran en contacto con nuestra piel, por lo tanto debe evitarse cuidadosamente su contacto directo. De ninguna forma las heridas que tengamos en manos, brazos, etc. deberán tener contacto con estos productos.
A esto conviene añadir que hay peróxidos que son demasiados peligrosos para utilizarlos en estado puro y los suministradores suelen servirlos mezclados con un elemento inerte. Esta mezcla se denomina flegmatización.

Salud laboral.
Reacciones químicas peligrosas.
Existen casos específicos, en los que se conoce previamente que la reacción que se llevará a cabo entraña riesgos por ser fuertemente exotérmica, desprender o generar gases tóxicos o
inflamables o generar productos que arden de forma espontánea.
El primer caso que se debe señalar es el de aquellas sustancias de elevada afinidad cuya
mezcla provoca reacciones violentas y que, en consecuencia, se clasifican como incompatibles. Es
especialmente importante considerar este aspecto en su almacenamiento, que se ha de realizar
separadamente. Como normas de carácter general, los oxidantes se deben almacenar separados de
materias inflamables, carburos, nitruros, hidruros, sulfuros, alquilmetales, aluminio, magnesio y
circonio en polvo. Los reductores deben mantenerse separados de nitratos, halogenados, óxidos, peróxidos, y flúor. Los ácidos fuertes deben deben encontrase apartados de las bases fuertes, y el ácido sulfúrico debe separarse del azúcar, celulosa, ácido perclórico, permanganato potásico, cloratos y sulfocianuros.

Equipo respiratorio
Se denominan equipos respiratorios los equipos de protección respiratoria que permiten al
usuario el respirar independientemente de la atmósfera ambiente.
Factores e tener en cuenta para su elección y utilización .
Una vez que hemos visto los diferentes tipos de ambientes nocivos que pueden encontrarse en el puesto de trabajo y los sistemas de protección de las vías respiratorias, pasamos a señalar los
factores que deben tenerse en cuenta para elegir el equipo más adecuado a un determinado puesto de
trabajo.
En primer lugar deberá comenzarse por el análisis del puesto de trabajo, comprendiendo:
Concentración de oxígeno (conocer si el porcentaje de oxígeno en el aire es o no suficiente).
Sustancias contaminantes (naturaleza, estado físico y formas en que se encuentra).
Si existe riesgo de irritaciones en los ojos o algún efecto sobre el tejido conjuntivo.
Concentración de los contaminantes.
Tiempos de exposición de las personas expuestas y número de ellas.
Características del lugar o puesto de trabajo (posibilidades de salidas de emergencia, temperatu ra ambiental, tipo de trabajo, tráfico de máquinas o vehículos, etc.) Si existen riesgos simultáneamente (mecánicos, térmicos, químicos, radiaciones, etc.) Una vez analizado el puesto a partir de los datos anteriormente señalados, se procederá a comparar los valores de las concentraciones medias con los valores límites de exposición (TLVs) y por último se estudiarán las características de los equipos existentes en el mercado (mercado CE) para buscar el más adecuado al puesto analizado.
Los valores de los
TLVs a utilizar serán: . TLV– TWA si las tareas son superiores a 15 minutos.

El poliéster, una vez ha solidificado, no present a peligro alguno en su manejo, excepto en
tareas de lijado y pulido en las que se desprenden partículas que flotan en el aire y pueden penetrar
en pulmones, ojos y oídos.

Fibras de vidrio: LANA DE VIDRIO, Descripción, Filamento continuo, no inflamable, hecho de vidrio Materiales aislantes, Plásticos reforzados, Concentración max. establecida, No hay nada establecido.
Irritación mecánica local, abscesos, pulmonares focales múltiples, signos y síntomas: Conjuntivitis
Irritación de la piel. Irritación del tracto respiratorio, tos y hemoptisis, pérdida de peso Tests de diagnóstico. No hay ninguno establecido.
Tratamiento Sintomático y de fortalecimiento general Secuelas. No se han consignado lesiones permanentes. Medidas preventivas Gafas protectoras, Mascarilla con filtro mecánico, Batas protectoras de algodón.

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